Los adultos siempre pasan la escoba con apuro y dicen que abajo de la cama solo hay pelusas olvidadas y medias sin pareja. Pero si te tirás panza abajo sobre el piso de madera y esperás dos minutos en silencio, el piso empieza a transformarse en un continente entero.
Los materiales necesarios para cartografiar
Para dibujar este mapa no sirven las reglas de plástico transparente ni los lápices negros aburridos. Agarré una hoja canson arrugada que manché a propósito con té con leche y usé marcadores de color cobalto para trazar los ríos subterráneos que pasan cerca del zócalo.
El cañón de las zapatillas viejas
La parte más peligrosa del territorio queda justo al lado de mis zapatillas de lona roja. Los exploradores tienen que cruzar los cordones enredados haciendo equilibrio con los brazos abiertos para no caer en el pantano de las monedas de diez centavos perdidas.
Cualquiera puede dibujar un mapa de piratas copiando una película, pero inventar uno con los rincones de tu propia pieza es mucho más divertido. Solo necesitás cambiar de altura y recordar que hasta la pelusa más chiquita tiene forma de castillo si la mirás de cerca.
